El vencimiento estaba previsto originalmente para este viernes 30 de octubre. La prórroga también alcanza al régimen especial destinado a prestadores de servicios de salud, que contempla un programa para regularizar deudas con el fisco.
El Ministerio de Economía había presentado el plan como una de las medidas destacadas de su gestión. Su implementación respondió a los reclamos de asesores tributarios y cámaras pymes que, en junio, solicitaron al ministro Luis Caputo algún mecanismo de alivio frente al aumento de los embargos impulsados por ARCA por demoras en los pagos de las empresas.
Sin embargo, la recepción del programa entre las compañías fue dispar. Para el sector, la propuesta dejó un sabor “agridulce”: si bien representó cierto alivio, las empresas consideraron insuficiente la cantidad de cuotas y elevado el costo financiero del régimen. La tasa de interés fue fijada en el 2,75% mensual, frente a una inflación promedio cercana al 2%.
La situación financiera de las pymes también quedó reflejada en un informe del Observatorio Pyme. Según el relevamiento, una de cada siete empresas industriales, equivalente al 15% del sector, enfrenta embargos de ARCA.
“La industria PyME atraviesa un escenario de creciente tensión financiera con una de cada siete empresas alcanzadas por embargos de ARCA. Las empresas reportaron plazos de notificación muy cortos desde el vencimiento de sus obligaciones: la notificación fue dentro de los 30 días para el 70% de las empresas embargadas”, señaló el reporte.
El estudio también advirtió sobre el deterioro de las condiciones comerciales. “Además de la preocupación por los embargos, la mitad de las PyME debió extender los plazos de cobro a clientes, que ya promedian 49 días (10 más que el año pasado)”, agregó.
A las dificultades para cumplir con las obligaciones fiscales se suman la debilidad de la demanda, el aumento de los costos y la competencia de los productos importados. En ese escenario, las empresas continúan enfrentando presiones sobre su capital de trabajo y sus posibilidades de financiamiento.
Por el momento, no aparecen señales claras de una reversión del escenario contractivo en el corto plazo. La extensión del plazo de adhesión al plan de pagos busca dar más tiempo a las empresas para regularizar sus obligaciones, aunque las condiciones financieras del programa siguen siendo uno de los principales cuestionamientos del sector.








