De esta forma, River evitó una derrota y regresó con un empate que lo coloca en una buena posición para el partido de vuelta en casa. Ante las dificultades generadas por las lesiones en la defensa y los 2.600 metros sobre el nivel del mar en Bogotá, Coudet expresó: “Creo que todos hubiésemos firmado el empate antes del partido por el contexto”. Acotó: “Queremos ganar cada partido, pero teniendo en cuenta las dificultades y la altura, volvemos a casa bien”. El técnico mencionó repetidamente la altitud y enfatizó las condiciones complicadas del encuentro.
Además, Coudet comentó: “Hubiéramos querido jugar mucho más, pero las dificultades son parte del juego. Tuvimos algo de fortuna, pero alineamos lo mejor que teníamos y tuvimos que alternar posiciones y modificar algunas cosas. Todos coincidimos en que fue un gran punto el que nos llevamos”.
De cara al partido de revancha que se disputará el próximo miércoles, el entrenador se mostró optimista, esperando que sea diferente al encuentro de ida. “Todos imaginamos otro partido”, afirmó, y añadió: “Esperamos que sea similar al que tuvimos contra Argentinos Juniors. Jugando en casa, con nuestra gente, todos concentrados y jugando con más fútbol. Ojalá podamos regalarle el pase de ronda a nuestros hinchas”.
Por otro lado, en el primer tiempo, el director técnico mostró su enojo hacia Rafael Santos Borré, y las cámaras lo captaron reprendiendo al jugador con gritos: “¡Rafa! ¡Rafa! Andá para adentro, carajo!”. Tras la respuesta del colombiano, Coudet replicó: “¡Cerrá el culo! ¡Cerrá el culo, carajo!”. Luego, al referirse a esta situación, el técnico minimizó el incidente, explicando: “Con los jugadores siempre surgen esas interacciones, pero los conozco bien y existe una buena sintonía. Estamos en buena relación con ellos”.








