De acuerdo a las cifras proporcionadas por Eugenio Irazuegui, analista de Zeni, esa cantidad representa el 3,5% de todas las exportaciones de trigo de la campaña 2025/26. En este período, Argentina ha logrado embarcar 11,29 millones de toneladas, impulsadas por una cosecha récord alcanzada en esta campaña. Aunque el volumen de compra de China es aún reducido, indica un creciente interés del mercado chino y una diversificación en los destinos de exportación.
El primer envío se materializó en diciembre desde el puerto de Timbúes, en Santa Fe, donde se cargaron 65.000 toneladas de trigo argentino. Esta operación fue llevada a cabo por COFCO International, que completó la carga del buque en Quequén.
La apertura de este mercado se concretó tras la autorización de China para el ingreso del trigo argentino tras establecer acuerdos sanitarios y fitosanitarios entre ambos países. En el sector exportador, el interés por China es notable, debido a su masiva demanda; el país es uno de los mayores consumidores e importadores a nivel mundial de trigo y, en ciertos años, ha llegado a adquirir más de 10 millones de toneladas en el mercado internacional.
La campaña 2025/26 ha sido un hito para la producción de trigo argentino y es la que actualmente está satisfaciendo las exportaciones hacia China y otros mercados. Según Ramiro Costa, de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción nacional se aproximó a los 28 millones de toneladas, registrando rendimientos récord en las principales áreas productivas del territorio. En la región centro, el rendimiento promedio fue de 49,9 quintales por hectárea, un 72% superior al promedio de los últimos cinco años, mientras que en el sur se alcanzó 45,1 qq/ha, un 33% más alto que el promedio histórico reciente.
Este notable aumento en la producción también ha propiciado una expansión significativa en las exportaciones y una mayor diversificación de los mercados. Según la entidad, entre diciembre y marzo, los envíos de trigo argentino a países como Vietnam, Bangladesh y Marruecos experimentaron incrementos de entre 136% y 570% en comparación con el promedio de 2018-2020. Este cambio refleja una transformación en la estructura exportadora del cereal: entre 2012 y 2015, el 87% de las ventas externas se destinaban a Brasil, pero hoy en día, la composición es mucho más variada.
A su vez, mientras continúa la comercialización de la cosecha récord de 2025/26, el mercado ya ha comenzado a prestar atención a la campaña 2026/27. Según datos de la Secretaría de Agricultura recopilados por la Bolsa de Cereales, las ventas anticipadas del nuevo ciclo han alcanzado las 1,35 millones de toneladas en la primera semana de mayo, un nivel significativo.








