La protesta de los trabajadores de FAdeA se intensificó con la participación de dirigentes de la CGT Regional Córdoba y del Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (Suoem), quienes se unieron en una movilización frente a la planta para apoyar el reclamo del Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos (STA).
El STA, liderado por Marcelo Bertorello, critica la gestión de Julio Manco, actual director de la fábrica, señalando una disminución en la actividad, falta de planificación y ausencia de respuestas respecto a contratos fundamentales. Además, han surgido cuestionamientos sobre la contratación de personal y asesores cercanos a Manco, provenientes de la aviación ejecutiva y de la antigua estructura de la flota aérea presidencial.
Esta movilización ocurre en un contexto de creciente tensión que podría trasladarse al edificio Libertador, sede del ministerio de Defensa, donde los trabajadores de FAdeA planean acampar, con el respaldo de la CGT nacional.
El secretario general del STA comentó que están a la espera de una respuesta del ministro Carlos Presti a una nota enviada a principios de marzo, en la que se enumeraban todos los reclamos que han llevado a la actual protesta en la entrada de la fábrica.
Uno de los casos que más malestar ha generado es la contratación de Martina Yacobiti, quien se desempeñó como encargada de ceremonial y protocolo durante la gestión macrista, cuando Manco era director de logística de la flota aérea presidencial. Diversas fuentes del sindicato afirman que Yacobiti no ha realizado funciones visibles en la planta de Córdoba y que no hay claridad sobre sus tareas desde Buenos Aires. Este asunto cobró especial relevancia tras la filtración de un audio atribuido a Manco, donde solicita al área de recursos humanos manejar la contratación con total discreción.
En la grabación se escucha: “Tratá de que intervenga la menor cantidad de gente posible porque rastreás el nombre y en dos minutos lo atás a Colunga porque es la hija del socio”, refiriéndose a Diego Colunga, actual director de Aerolíneas Argentinas y socio de David Yacobiti en un broker de vuelos ejecutivos, Únicos Air.
Para diversos sectores gremiales y técnicos, este episodio alimenta suspicacias sobre la existencia de mecanismos de influencia y favoritismo que son incompatibles con la gestión de una empresa estatal estratégica.
Las críticas también se extienden a la contratación de Guillermo Ballesteros, capitán retirado de la Fuerza Aérea, y Miguel Lucifora, exgerentes de Aerolíneas Argentinas que fueron desvinculados en 2009 tras una denuncia del gremio APTA sobre un incidente de seguridad operacional en un avión.
Otro tema problemático involucra trabajos realizados en una aeronave Cessna 402, matrícula LV-JHP, para el cliente final Juan Leiva. La solicitud fue gestionada por Cristian Cuba de la empresa Flight Edge, a través de un correo fechado en mayo de 2025, que identificaba a la empresa comercialmente y estaba dirigido al área de desarrollo de negocios de FAdeA.
La empresa Flight Edge se constituyó el 29 de mayo de 2019, con Cuba como administrador, quien también ocupa un cargo público. Desde mediados de 2025, está a cargo de la Dirección Nacional de Seguridad Operacional (DNSO) de la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC). Esto resulta inquietante, ya que la dependencia que maneja Cuba tiene entre sus responsabilidades la supervisión de los Talleres Aeronáuticos de Reparación (TAR), que incluye a FAdeA.
La aeronave mencionada recibió una pintura con productos destinados al sector automotriz, en lugar de utilizar la certificada para la aviación, como lo exige la normativa. Esto se valida mediante un ítem del presupuesto enviado por Alta Aviación, proveedor de pintura para la planta.
Es fundamental que una fábrica de aviones como FAdeA utilice recubrimientos aprobados para la aviación, especialmente tras haber obtenido recientemente la certificación internacional bajo la normativa de la FAA Part 145, que requiere altos estándares de calidad y control de procesos.
Representantes del sector empresarial de la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CArAE) sostienen que uno de los problemas fundamentales es la falta de definiciones estratégicas sobre el rol de FAdeA dentro del sistema nacional de defensa. A mediados de 2026, los contratos para la modernización de los entrenadores IA-63 Pampa Serie II y los programas de mantenimiento de la flota de Hércules C-130 de la Fuerza Aérea continúan sin resolución.
Estas actividades, que históricamente han sustentado la capacidad productiva de FAdeA, son cruciales para conservar recursos humanos especializados y generar transferencia tecnológica hacia nuevas generaciones de técnicos e ingenieros.
La falta de decisiones en estos programas contrasta con los anuncios oficiales sobre la incorporación de cazas F-16. A medida que el Gobierno presenta esta adquisición como un avance en capacidades militares, en Córdoba se percibe que la principal herramienta industrial aeronáutica del Estado carece de una dirección clara.
Los críticos de la gestión resaltan la contradicción de que Argentina adquiera capacidades en el extranjero mientras pospone inversiones necesarias para preservar y desarrollar sus propias competencias. La percepción más generalizada en el sector es que la crisis de FAdeA ha trascendido lo empresarial y sindical para convertirse en un problema de gestión ineficaz.
De esta manera, se plantea una cuestión trascendental: si la Argentina cuenta con una estrategia para fortalecer su base industrial de defensa o si, por el contrario, está permitiendo el deterioro de una de sus capacidades más valiosas mientras el contexto global requiere exactamente lo opuesto. Especialistas destacan la unidad de materiales compuestos de la fábrica, considerada una de las más avanzadas de América Latina. Sin embargo, según fuentes cercanas, esa capacidad estaría operando a solo el 30% de su potencial.








