El United no consigue una victoria desde el 19 de septiembre, ha perdido cinco de sus últimos ocho encuentros y ha recibido dos goleadas en menos de una semana: 1-4 ante el Como en Italia y 0-3 frente al Bournemouth. El equipo no mantiene su arco en cero desde el enfrentamiento contra el Sabah en la Champions League hace más de un mes. La situación es caótica y, además, tensa.
Tras la sanción impuesta a Lisandro Martínez por criticar a la directiva recientemente, el capitán Bruno Fernandes fue el siguiente en pagar las consecuencias, al no ingresar al terreno de juego por cuestionar las tácticas de Carrick y su cuerpo técnico tras la derrota en Italia.
Sin el portugués, el Manchester United continuó con su rumbo errático y sufrió otra goleada dolorosa. A los 30 minutos, el Bournemouth se adelantó con un gol de pelota parada, marcado por Rayan. Los dos goles siguientes afectaron aún más la imagen de los ‘Diablos Rojos’. El segundo fue resultado de un resbalón de Leny Yoro, que dejó a Marcus Tavernier con el arco vacío para anotar. El tercer gol, que provocó la huida de los hinchas, llegó tras un error en la salida de Senne Lammens; Evanilson lo esquivó y selló un nuevo 0-3 para el Bournemouth, que se ha convertido en su marcador preferido en este estadio desde 2023. Este desalentador resultado podría definir el futuro de Carrick.
La directiva tendrá que replantearse su decisión respecto al entrenador, que ha agotado su margen de crédito después de un inicio de temporada desastrozo, dejando al equipo en el decimosexto puesto, al borde del descenso y con solo un punto de ventaja sobre la zona crítica.
El interrogante que queda es quién será el próximo al mando del equipo, dispuesto a pilotar una nave que no ha hecho más que hundirse desde 2013.







