La navegación en la zona está permitida, pero sujeta a limitaciones impuestas por la Prefectura Naval Argentina, que requiere que las embarcaciones mantengan una distancia segura de los saltos y naveguen solo hasta puntos donde los capitanes puedan controlar la lancha adecuadamente.
“Estamos trabajando con una disposición nueva. Mostramos las cataratas, pero vamos abajo solo hasta donde la lancha todavía tiene dominio de su fuerza. Hacemos un paseo seguro, con vistas panorámicas de este lado”, explicó Cristian, un guía del lugar.
En situaciones normales, los turistas pueden acercarse lo suficiente como para mojarse bajo el agua de los saltos. Sin embargo, actualmente, las lanchas deben detenerse a aproximadamente 100 metros del salto Tres Mosqueteros, donde el capitán puede garantizar una navegación segura.
El recorrido se realiza en compañía de guardaparques, permitiendo a los visitantes apreciar una parte del conjunto de saltos desde el lado argentino. No obstante, la Garganta del Diablo y los saltos ubicados en el lado brasileño no son visibles desde el trayecto actual.
El nivel del río ha alcanzado caudales que no se habían observado desde 2023. Un guardaparque explicó que el caudal pasó de 15.600 metros cúbicos por segundo ayer a 11.200 hoy. Aunque ha disminuido, la cantidad de agua que transporta sigue siendo significativamente superior a la habitual.
En condiciones normales, el caudal máximo suele rondar los 2000 metros cúbicos por segundo. La cifra alcanzada durante la crecida es varias veces mayor y justifica las restricciones todavía vigentes en los circuitos y excursiones.
El fenómeno del Niño genera preocupación por sus posibles repercusiones en las lluvias de los próximos meses. Este patrón climático está ligado a alteraciones en la circulación atmosférica y en las precipitaciones a nivel global.
La situación también mantiene en alerta a las autoridades de Corrientes, donde los equipos de emergencia están asistiendo a los evacuados y coordinando acciones para trasladar animales de las islas debido al aumento del agua.
Bruno Lovinson, director de Defensa Civil de Corrientes, indicó que están monitoreando los pronósticos y la evolución de las lluvias para la siguiente semana. “No dejamos de monitorear y observar lo que va a pasar”, afirmó.
El funcionario comentó que, desde que asumieron la responsabilidad de la emergencia hace cinco meses, han comenzado a adoptar medidas correctivas y preventivas. Entre dichas acciones se encuentran trabajos de infraestructura pública e hidráulica, junto a coordinación con los municipios y la preparación de sistemas de emergencia y desagües para atender las necesidades de la población.
Los evacuados reciben asistencia y, según anticipó Lovinson, el número de personas desplazadas podría incrementarse en los próximos días. Además, se están llevando a cabo operativos para trasladar el ganado de las islas, con la expectativa de avanzar con estas tareas antes del fin de semana.
La intención es mantener la asistencia el tiempo que sea necesario, considerando la posibilidad de que la emergencia se extienda. Mientras tanto, en Iguazú, la navegación continúa bajo condiciones especiales y la posibilidad de acceder a las áreas más afectadas se determinará en función de la evolución del caudal y las evaluaciones de seguridad.








