Un análisis del mercado inmobiliario señaló que la desaceleración se profundizó durante los primeros meses de 2026 y alcanzó su nivel más bajo en abril y mayo.
Para junio se proyectaron 1.805 nuevas altas hipotecarias, una cifra que implicaría una leve recuperación respecto de los meses previos, aunque todavía representaría una caída del 54,6% frente a las 3.978 operaciones registradas en junio de 2025.
Los primeros datos correspondientes a julio tampoco muestran, por el momento, un cambio significativo en la tendencia. Se estiman unas 1.722 nuevas altas, contra las 5.125 contabilizadas un año antes. De confirmarse esa cifra, la reducción interanual llegaría al 66,4%.
De esta manera, entre enero y julio de 2025 se habían registrado 25.160 altas hipotecarias, mientras que para el mismo período de 2026 se contabilizan y estiman 13.329 operaciones. La caída interanual alcanza así el 47%.
Sin embargo, la evolución del dinero desembolsado muestra un comportamiento diferente al de la cantidad de operaciones. En mayo se otorgaron aproximadamente $161.888 millones, equivalentes a unos USD 115 millones, mientras que en junio el monto volvió a crecer hasta cerca de USD 145 millones.
Durante los primeros seis meses del año, el mercado hipotecario movilizó alrededor de USD 905 millones, un volumen similar al alcanzado durante todo 2024.
La diferencia entre la fuerte caída en la cantidad de operaciones y la evolución de los montos otorgados refleja un incremento en el tamaño de los créditos concretados, con valores promedio más elevados.
Este crecimiento de los montos coincidió con un endurecimiento de las condiciones financieras. La tasa promedio de los nuevos créditos pasó del 6,66% en abril al 6,92% en mayo y alcanzó el 7,02% en junio.
Al mismo tiempo, el plazo promedio de los préstamos se redujo de 24,7 años en abril a 23,3 años en mayo y a 23 años en junio.
El comportamiento podría estar mostrando un cambio en el perfil de los hogares que consiguen concretar operaciones. En un escenario de condiciones más restrictivas, las familias con mayores ingresos y capacidad de ahorro podrían estar adquiriendo una participación mayor dentro del mercado.
También podría haber aumentado la participación relativa de operaciones de mayor monto realizadas mediante entidades bancarias privadas.
Los últimos dos meses habrían establecido un nuevo nivel de actividad de entre 1.700 y 1.800 operaciones hipotecarias mensuales. Aunque ese volumen supera el mínimo registrado en abril y mayo, continúa muy por debajo de los niveles alcanzados durante 2025.
Esta recuperación estaría relacionada con los cambios y el relanzamiento de líneas hipotecarias por parte de bancos privados desde mediados de marzo.
Los cambios en las condiciones de financiamiento, las decisiones de las entidades bancarias y el lanzamiento de nuevas líneas no suelen trasladarse de manera inmediata a las estadísticas de altas y escrituras. Entre la solicitud del crédito, su aprobación, la búsqueda de la propiedad, la tasación y la escrituración pueden transcurrir varios meses.
Por ese motivo, los movimientos registrados durante julio y agosto pueden funcionar como señales anticipadas sobre la evolución que tendrá el mercado durante el último trimestre de 2026.
Actualmente conviven dos tendencias: por un lado, un endurecimiento de las condiciones de financiamiento en el principal banco hipotecario del país y, por otro, una mayor participación de bancos y gobiernos provinciales para sostener o ampliar la oferta de crédito.
El retroceso del financiamiento hipotecario contrasta con una evolución relativamente estable del mercado inmobiliario en general.
Entre enero y junio se realizaron 55.035 escrituras en la provincia de Buenos Aires, frente a las 59.672 del mismo período de 2025. La caída fue del 7,8% interanual. En cambio, las operaciones realizadas con garantía hipotecaria descendieron de 10.261 a 6.913, lo que representa una reducción del 32,6%.
La diferencia entre ambos indicadores muestra que la contracción del financiamiento fue considerablemente mayor que la registrada en el volumen general de compraventas.
En junio se realizaron 10.702 escrituras en la provincia de Buenos Aires, de las cuales 1.226 fueron con hipoteca. De esta manera, el crédito estuvo presente en el 11,5% de las operaciones del mes, alrededor de medio punto porcentual por encima de los meses anteriores.
El monto promedio de las escrituras realizadas con hipoteca durante junio fue de aproximadamente USD 97.844.
En la Ciudad de Buenos Aires, la diferencia entre la evolución del mercado inmobiliario y la del crédito hipotecario fue todavía más marcada. Durante el primer semestre se realizaron 29.477 escrituras, prácticamente la misma cantidad que las 29.528 registradas en igual período de 2025. La actividad inmobiliaria porteña tuvo así una variación interanual de apenas -0,2%.
En cambio, las operaciones financiadas mediante crédito tuvieron una evolución muy diferente. Entre enero y junio se contabilizaron 4.152 escrituras con hipoteca, frente a las 6.610 del primer semestre del año anterior. La caída alcanzó el 37,2%.
De esta manera, mientras el volumen total de compraventas se mantuvo prácticamente estable tanto en la provincia como en la Ciudad de Buenos Aires, la utilización del crédito hipotecario para financiar esas operaciones se redujo de forma significativa.
En junio, las operaciones con hipoteca representaron el 12,8% del total de escrituras en la Ciudad de Buenos Aires, frente al 10,8% registrado en mayo. Esto implica una recuperación de casi dos puntos porcentuales en un solo mes.








