El jefe de Gabinete asistió a la reunión de la mesa política, la cual había estado ausente desde que surgió el escándalo en el que se ve involucrado, a excepción de un encuentro inicial donde se debatieron todos los temas, excepto aquel que concierne a su situación. En este contexto, se ha vuelto tácito que el tema de Karina es un tabú. Con el transcurrir del tiempo, algunos miembros del Gobierno comienzan a experimentar una creciente sensación de incertidumbre, intensificada por las noticias judiciales relacionadas con Adorni y la preocupación por la situación económica del país. A esto se suma la interna entre Karina y Santiago Caputo, quien coordina casi todas las operaciones del poder, lo que genera un clima de desorden en un momento sensible. No es solo por Adorni.
La línea de acción del Gobierno se mantiene firme: continuar mostrándolo, brindarle apoyo y preparar su comparecencia ante el Congreso de la Nación, donde deberá presentar su informe de gestión el próximo 29 de abril. Mientras tanto, se lleva a cabo un trabajo minucioso y confidencial para esclarecer el enigma que rodea la evolución de su patrimonio: ¿qué documentos y papeles sustentan el crecimiento que promete presentar ante la Justicia en el momento adecuado? Su futuro legal depende de esta presentación relacionada con sus ingresos y gastos, junto con los de su esposa. Esta podría ser su oportunidad de recuperar protagonismo, permitiéndole, como ha ocurrido en otros casos de enriquecimiento inexplicables en la política argentina, que la Justicia acepte movimientos patrimoniales que parecen difíciles de justificar.
Es importante seguir de cerca esta situación, ya que, al igual que en otros casos de funcionarios investigados en el pasado, se menciona que una herencia familiar podría ser el medio a través del cual Adorni explique su ascenso social. La posibilidad despierta curiosidad. En un análisis de sus redes sociales de 2018, Adorni compartió una reflexión sobre la sucesión de su padre: “A los políticos: en 2002 murió mi papá y heredé su casa. Ahí me enteré sobre una hipoteca impaga desde 1996. Tardé años en arreglar todo, con mucho esfuerzo. Si hubiese creído que todo se solucionaría solo porque soy buen.








