Los jueces actuales del tribunal han expresado esta propuesta al Gobierno, que ha mostrado disposición a no cubrir las cuatro vacantes existentes y continuar operando con los nueve jueces que la componen actualmente.
Este planteamiento se produce a pesar de que ya se han realizado los concursos en el Consejo de la Magistratura para elegir a los reemplazos, y hay candidatos en espera de ascender a dichos puestos.
La sugerencia de operar con un número reducido de miembros fue discutida en la última reunión entre los jueces y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, el 23 de marzo. Los participantes incluyeron al presidente Diego Barroetaveña, así como a Daniel Petrone, Mariano Borinsky, Gustavo Hornos, Guillermo Yacobucci, Carlos Mahiques, Javier Carbajo y Angela Ledesma. Alejandro Slokar, otro juez del tribunal, no asistió a ese encuentro, donde también participaron el ministro Mahiques y su viceministro, Santiago Viola.
Según información proporcionada por fuentes del ámbito judicial y del Gobierno, Mahiques sugirió que discutieran la cuestión entre ellos y, en caso de consenso, podrían avanzar en la propuesta. “En principio, el ministro está abierto a esa posibilidad; no está aquí para nombrar jueces sin más”, comentó una fuente de alto rango del Ministerio de Justicia.
En la jurisdicción se argumenta que la cantidad de jueces en cada tribunal no es estándar, ya que varía según la legislación específica para cada fuero y su carga de trabajo.
El Gobierno justificó su interés en reformar la composición del tribunal de la siguiente manera: “Si un tribunal funciona bien y es eficiente, ¿cuál es la urgencia de nombrar más jueces? ¿Es realmente necesario al punto de responder a una necesidad funcional o se relaciona más con motivos políticos?”.
Durante la reunión, los magistrados de Casación comentaron que su situación es similar a la de la Corte Suprema, que actualmente tiene solo tres de los cinco jueces que le corresponden.
Aseguraron que con nueve jueces resultan suficiente y que no es imprescindible cubrir las vacantes dejadas por los magistrados jubilados Eduardo Riggi, Liliana Catucchi, Ana María Figueroa, y Juan Carlos Gemignani, quien renunció recientemente al tribunal.
Apuntaron también a estadísticas que indican que la productividad de las distintas salas es adecuada y que no se ha visto afectada por la falta de personal, según informaron fuentes del tribunal de Casación. Todos los argumentos presentados en la reunión estaban dirigidos a mantener la actual conformación del tribunal.
Los jueces funcionan en salas de tres magistrados cada una, distribuyéndose las diferentes causas que deben ser revisadas. En caso de que en alguna sala haya una o dos vacantes, se asigna a un juez de otra sala para cubrir dicha necesidad. Esto permite que todos los jueces esténactivamente involucrados en diversas causas, tal como le explicaron a Mahiques.








