El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que una de las opciones consiste en que el FGS licite depósitos a plazo fijo de largo plazo entre entidades bancarias. De esta manera, los bancos podrían acceder a un fondeo más extendido y contar con mayor liquidez para ofrecer préstamos hipotecarios.
La iniciativa busca atender uno de los principales obstáculos que enfrenta actualmente el mercado: la falta de financiamiento suficiente para ampliar la cantidad de créditos destinados a la adquisición de propiedades.
El proyecto surgió a partir de reuniones entre el Ministerio de Economía, el Ministerio de Capital Humano y representantes del sector financiero. La propuesta apunta a que el FGS licite plazos fijos para que los bancos compitan de manera transparente a través de las tasas que ofrecen.
Caputo aclaró que el FGS no compraría directamente las hipotecas de los particulares, sino que utilizaría sus recursos para facilitar el fondeo de las entidades financieras.
Uno de los principales problemas identificados por el Gobierno es el descalce entre los plazos de los depósitos y los de los créditos hipotecarios. Mientras buena parte del fondeo disponible para los bancos se concentra en instrumentos de corto plazo, las hipotecas pueden extenderse durante varias décadas.
En este sentido, el uso de recursos del FGS, que están destinados a inversiones de largo plazo, permitiría reducir esa diferencia y facilitar que los bancos puedan ofrecer condiciones de financiamiento más competitivas.
La propuesta contempla que las entidades compitan por el fondeo estatal mediante licitaciones. Según el esquema analizado, para un plazo fijo de dos años un banco podría ofrecer una tasa de UVA más 3%, mientras que para un período de cinco años podría llegar a una tasa de UVA más 4%.
A partir de las condiciones ofrecidas por cada entidad, el FGS determinaría dónde colocar los recursos, con el objetivo de contribuir a ampliar la oferta de financiamiento destinada al mercado habitacional.
El plan también contempla una flexibilización de los préstamos en dólares para empresas vinculadas con la construcción. Los desarrolladores inmobiliarios plantearon al Gobierno la necesidad de acceder a financiamiento para poner en marcha nuevos proyectos y señalaron que, en algunos casos, cuentan con los terrenos y una parte del capital, pero necesitan recursos adicionales para avanzar con las obras.
La intención oficial es que la ampliación del crédito contribuya tanto a incrementar la construcción de nuevas viviendas como a estimular la demanda de los compradores finales.
En cuanto a los deudores hipotecarios que enfrentan dificultades vinculadas con la inflación, Caputo ratificó que el Gobierno no contempla implementar subsidios estatales.








