El funcionario explicó que, en una economía con una cantidad de pesos limitada, la competencia entre monedas y el concepto de dolarización endógena resultan relevantes para continuar reduciendo la inflación.
La estrategia oficial busca facilitar la circulación de divisas dentro del país para financiar proyectos productivos de largo plazo. La medida apunta a movilizar parte de los recursos disponibles en el sistema financiero, en un contexto en el que los depósitos en dólares crecieron de US$23.000 millones a cerca de US$40.000 millones.
Actualmente, los bancos destinan a préstamos alrededor del 60% de ese volumen de depósitos. La nueva normativa busca flexibilizar esa relación, aunque manteniendo las medidas macroprudenciales, para llevarla hasta el 75%.
De concretarse ese incremento, el sistema financiero podría generar hasta US$6.000 millones adicionales en préstamos, que estarán destinados exclusivamente a personas jurídicas. Según el Gobierno, el objetivo es canalizar una mayor proporción del ahorro hacia la inversión productiva y, de esa manera, contribuir al crecimiento de la actividad.
La propuesta oficial parte de la premisa de que el ahorro permite financiar la inversión y que el aumento de esta última es necesario para mejorar la productividad y los salarios reales.
El plan también contempla el impacto de la denominada ley de “inocencia fiscal”, que busca favorecer el regreso al sistema financiero de ahorros que actualmente permanecen fuera de los circuitos formales. Se estima que los argentinos mantienen alrededor de US$170.000 millones fuera del sistema financiero, en un contexto marcado por años de inestabilidad macroeconómica.
La flexibilización del crédito en dólares apunta a captar una parte de esos recursos y generar un circuito que contribuya al crecimiento económico, al mismo tiempo que permita a los ahorristas obtener mejores rendimientos por sus colocaciones.
Entre los sectores que podrían beneficiarse se encuentra la construcción, ya que los desarrolladores inmobiliarios tendrían acceso a financiamiento en dólares para llevar adelante proyectos de mayor escala.








