El escenario externo también presionó sobre los mercados de acciones. En Wall Street, el Dow Jones retrocedió un 0,4%, mientras que el Nasdaq cayó un 1,9%, afectado principalmente por las bajas del sector tecnológico.
La reacción de los inversores se produjo después de conocerse que la inflación estadounidense alcanzó el 3,7% interanual en septiembre, por encima del 3,6% previsto por los analistas. El dato reavivó las dudas sobre la evolución de la política monetaria de la Reserva Federal y la posibilidad de que las tasas de interés permanezcan elevadas durante más tiempo, en un contexto de proximidad de las elecciones legislativas en ese país.
En el plano local, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 1,9% en septiembre, según el INDEC. La variación representó un incremento de 0,2 puntos porcentuales frente al resultado de agosto y volvió a situar la inflación mensual cerca del 2%.
Con este panorama, los activos argentinos operaron en terreno negativo. Los bonos en dólares registraron bajas de hasta el 0,9%, mientras que las acciones mostraron retrocesos de hasta el 3%. En la Bolsa porteña, el índice S&P Merval perdió un 0,3%.
En el mercado cambiario, el dólar se mantuvo estable en $1.535 por cuarta jornada consecutiva, de acuerdo con los valores consignados para la rueda.
La atención de los operadores también estuvo puesta en la licitación de deuda en pesos prevista para esta tarde. El Tesoro buscará renovar vencimientos por $4,5 billones y ofrecerá instrumentos con plazos que llegan hasta 2028 y 2029, una extensión respecto de las colocaciones recientes, que habían priorizado alternativas de corto plazo.
La composición de la demanda y el nivel de refinanciación serán algunas de las variables observadas por el mercado para evaluar las preferencias de los inversores en materia de tasas, inflación y cobertura cambiaria.
Otro factor relevante es la evolución de las reservas internacionales. El Banco Central compró US$291 millones durante la jornada anterior, el mayor monto diario en tres meses, un resultado que volvió a poner el foco en la capacidad de la autoridad monetaria para sostener la acumulación de divisas.
En este contexto, el análisis de una firma de inversiones destacó la combinación de señales económicas que condicionan las expectativas de corto plazo: la inflación mensual cercana al 2%, la nueva licitación del Tesoro y las compras de dólares del Banco Central.
La atención estará puesta tanto en el monto adjudicado como en el porcentaje de renovación de los vencimientos y la distribución de las colocaciones entre instrumentos a tasa fija, ajustados por TAMAR y títulos duales. Esa composición permitirá observar qué alternativas prefiere el mercado para cubrirse frente a los riesgos de inflación, tasas de interés y tipo de cambio en los próximos años.
La continuidad de las compras de divisas y la evolución de las reservas también serán determinantes para seguir el desempeño financiero local, en una jornada en la que las tensiones internacionales volvieron a impactar sobre los activos argentinos.








