La pérdida del equipaje es uno de los contratiempos más frustrantes de un viaje, sobre todo cuando la aerolínea no logra devolverlo. Por eso, cada vez más viajeros recomiendan este recurso.
La idea es que, si la aerolínea extravía la valija y alguien la abre para buscar información sobre su dueño, encuentre una hoja con los datos necesarios para ponerse en contacto.
Aunque muchas personas ya colocan una etiqueta con sus datos en el exterior del equipaje, el papel funciona como una segunda alternativa por si esa primera opción no da resultado. Se recomienda incluir nombre y apellido, correo electrónico, número de teléfono y lugar de alojamiento.
Algunas personas más precavidas también anotan las fechas de estadía, la ciudad de residencia y una versión de la información en inglés, para reducir el riesgo de errores por una traducción deficiente.
Elegir qué ropa llevar es otro de los desafíos de cualquier viaje. Hay tres métodos sencillos para hacer que quepan más prendas en la valija. El primero consiste en enrollar la ropa en vez de doblarla.
Además de ahorrar espacio, esta técnica ayuda a evitar que las prendas se arruguen durante el traslado y permite ver con mayor facilidad qué se lleva. Para que funcione, conviene estirar bien cada prenda y enrollarla con firmeza al preparar el equipaje.
También se popularizaron las bolsas al vacío y los organizadores, útiles para separar la ropa por tipo y comprimir prendas voluminosas, como las camperas. Estos accesorios facilitan la organización y hacen más sencillo desempacar al llegar al destino.
Otro consejo es aprovechar cada espacio disponible. Las zapatillas, por ejemplo, suelen ocupar bastante lugar, pero su interior puede usarse para guardar prendas pequeñas, como la ropa interior.
Para evitar que el equipaje se abra durante el proceso de carga en el avión, algunas personas lo envuelven por completo con cinta. Sin embargo, una medida menos conocida consiste en poner cinta adhesiva sobre las ruedas de la valija.
Este recurso tiene dos objetivos: la cinta actúa como barrera contra la suciedad y evita tener que limpiar las ruedas después de cada viaje; además, las protege del desgaste y puede prolongar su vida útil.
Para aplicar el método, basta con dar una o dos vueltas de cinta alrededor de cada rueda, que debe estar limpia. Es importante no cubrir los ejes ni los mecanismos de giro, para que el desplazamiento de la valija no se vea dificultado.








