El incidente tuvo lugar cuando cuatro policías realizaban una patrulla a pie en la zona de Cocomarola y Constitución, en la ciudad de Posadas, y notaron a un niño que se encontraba en la vía pública. Ante esta situación, decidieron acercarse para indagar sobre lo que le sucedía.
Inicialmente, el menor mostró reticencia a hablar y no quería proporcionar sus datos personales. Sin embargo, los efectivos continuaron conversando con él hasta que logró sentirse cómodo y finalmente les reveló su identidad. Al verificar la información en el sistema policial, se estableció que el niño tenía 12 años y que había un pedido de ubicación vigente desde hacía siete días.
La investigación reveló que el menor había abandonado la Residencia Socioeducativa Lucas el 5 de agosto. Durante una semana, deambuló por varios barrios de Posadas, pasando desapercibido y durmiendo donde podía, sin que nadie se preguntara por su situación ni alertara a las autoridades.
La búsqueda comenzó cuando una cuidadora denunció su ausencia. Tras identificarse, los policías resguardaron al niño, lo trasladaron para un examen médico y luego lo llevaron a la dependencia policial, donde se iniciaron las actuaciones correspondientes con la intervención de los organismos apropiados.
Al enterarse de la situación del niño, vecinos y comerciantes de la zona se acercaron para ofrecerle abrigo y calzado.








