Gutiérrez destacó que muchos propietarios tienden a rellenar los recipientes solo cuando están vacíos, una acción que no elimina las bacterias ni los residuos acumulados con el tiempo.
El especialista subrayó que en los recipientes de agua y comida se forma un biofilm, que consiste en una película de saliva, bacterias y secreciones que se adhiere a las superficies.
Por esta razón, recomendó limpiar diariamente los cuencos con jabón neutro y agua caliente, asegurándose de frotar bien para eliminar cualquier rastro de esta película y evitar olores o sabores que puedan reducir el consumo de agua de los gatos.
Una higiene deficiente, según Gutiérrez, puede propiciar infecciones y agravar problemas cutáneos, como el acné felino. Además de mantener la limpieza, el veterinario subrayó la necesidad de ofrecer agua fresca y limpia durante todo el día. “A nuestros compañeros felinos les encanta el agua limpia, fresca y sin olores extraños. Recomiendo cambiar el agua por completo al menos un par de veces al día y distribuir varios bebederos por la casa en zonas frescas”, opinó.
Colocar múltiples recipientes en diferentes ambientes también puede incentivar a los gatos a beber más, especialmente en los días cálidos.
El veterinario recordó que pequeños cuidados diarios pueden tener un gran impacto en la salud de los felinos. Junto con la renovación del agua, hizo hincapié en la importancia de cuidar la salud dental, sobre todo en gatos mayores de seis o siete años, para prevenir la acumulación de placa y otras afecciones.
Mantener los bebederos limpios y cambiar el agua varias veces al día constituye una medida sencilla que favorece el bienestar de los gatos a largo plazo.







