Uno de los tópicos más controvertidos tratados en la conferencia fue la participación de la selección de Irán y las estrictas restricciones de visado impuestas por el gobierno de Estados Unidos. En un contexto de alta tensión internacional, Washington autorizó los visados para los jugadores a último momento, pero bloqueó el ingreso de dirigentes y miembros del cuerpo técnico, justificando esta decisión por razones de seguridad nacional.
Frente a este panorama, Infantino defendió la inclusión de la federación iraní, asegurando: “Lo de Irán nada tiene que ver con el fútbol. Tiene que ver con los países anfitriones. Me da mucho gusto que estén acá. Yo les prometí que vendrían. Si yo los tenía que traer, lo haría”.
El líder de la FIFA subrayó el aspecto integrador del deporte y su papel como garante del evento, señalando: “Ellos siempre quisieron jugar. Y ese es el espíritu del fútbol. Por supuesto que hay retos. No sé quién más hubiese garantizado que Irán juegue la Copa del Mundo”. Asimismo, agradeció los esfuerzos del gobierno estadounidense, confirmando que se habilitó un canal acelerado para la obtención de visados de manera excepcional y que, en casos específicos de ciertos países, se otorgaron licencias especiales para eximir el cobro de aranceles. “Ojalá que el lugar tenga una atmósfera positiva y la gente se pueda concentrar en un partido”, agregó sobre el debut de Irán el próximo 15 de junio contra Nueva Zelanda en Los Ángeles.
En el ámbito organizativo y comercial, Infantino destacó las cifras alcanzadas por el formato ampliado de 48 equipos en esta Copa del Mundo. “Hasta el día de hoy hemos vendido más de 6 millones de entradas”, dijo. Aunque reconoció que aún hay algunos boletos disponibles, explicó la estrategia detrás de esto: “Necesitamos reservar algunos tickets para los hinchas de los equipos que clasifiquen a la siguiente ronda”.
Además, en un avance hacia la regulación del mercado y la protección de los protagonistas, el presidente anunció la firma de un memorándum de entendimiento con FIFPRO para regular el estatus y la transferencia de los jugadores. Al detallar el impacto de esta medida, enfatizó el volumen financiero que implica a nivel global: “Es de suma importancia porque representa un mercado de 7.000 millones de dólares”.
Durante su estancia en la Ciudad de México, Infantino también rindió homenaje a la rica historia del fútbol en América Latina, destacando que el Estadio Azteca romperá un récord al ser el único recinto del mundo en albergar tres partidos inaugurales de Copas del Mundo (1970, 1986 y 2026).
Consultado sobre las emociones que evoca este estadio, el dirigente suizo expresó: “El recuerdo de este estadio es único, el Azteca tiene magia”. También recordó la hazaña de la Selección Argentina en su segundo título mundial y homenajeó el relato de Víctor Hugo Morales durante esa consagración: “El 86, con Diego, fue una emoción única. Recordamos el ‘Ta ta ta’ de ese golazo. También la final contra Alemania”.
Finalmente, al ser preguntado sobre las selecciones con mayores posibilidades de levantar el trofeo el 19 de julio en Nueva York, Infantino optó por elogiar a varios equipos de diferentes partes del mundo: “España, Francia, Inglaterra, Alemania, Ecuador, Colombia, Argentina, Marruecos, Senegal y Noruega son muy buenos equipos. Será muy difícil vaticinar quién puede ganar”.
El presidente de la FIFA advirtió que las dificultades logísticas e infraestructurales de este torneo en tres sedes influirán en el rendimiento de las delegaciones: “Tres países, estadios abiertos y cerrados, ocho partidos en el camino al título, distintos climas… Hay muchos factores que condicionarán lo que pase. Pero todos los equipos están muy bien preparados. Vamos a disfrutarlo”, concluyó, dando inicio formalmente a la máxima cita del fútbol.








