El plazo fijo ha resurgido como foco de interés para los ahorristas argentinos debido a la persistencia de la inflación y la desregulación de las tasas de interés por parte del BCRA. La eliminación de la tasa mínima obligatoria ha provocado una marcada dispersión de tasas entre las entidades financieras.
Actualmente, existe una competencia intensa, con bancos medianos y compañías financieras ofreciendo rendimientos más altos, mientras que grandes bancos optan por tasas más conservadoras.
Según un relevamiento al 8 de mayo, las Tasas Nominales Anuales (TNA) para depósitos a 30 días varían significativamente. El Banco de la Provincia de Buenos Aires lidera el ranking de las principales con un 19,5%, mientras que Banco Santander presenta la tasa más baja entre los grandes, con un 15%. Esta brecha subraya la importancia de comparar las ofertas, ya que una colocación al 19,5% implica un rendimiento efectivo mensual de aproximadamente 1,625% antes de la inflación.







