Wietrzyk participó en la categoría Pro Women, donde se combinan ocho kilómetros de carrera con ocho estaciones de ejercicios de fuerza y resistencia. A pesar de su inconveniente, decidió continuar y completó el resto del recorrido con restos de materia fecal en su cuerpo.
La controversia generada por las imágenes resultó en un comunicado de la deportista en su cuenta personal de Instagram, donde cuenta con más de 110.000 seguidores. Realizó una autocrítica por su decisión: “Quiero ofrecer mis sinceras disculpas al pueblo de China, a mis compañeros de competencia, a los espectadores y a los organizadores de HYROX por lo que ocurrió durante la carrera en Beijing”.
“Me sentía en plena forma y saludable al inicio de la carrera, sin motivos para prever ninguna enfermedad. Al mirar atrás, lamento haber decidido no abandonar la pista. Reconozco que debería haber tomado otra decisión. Asumo la responsabilidad por haber continuado y lamento profundamente el malestar y la interrupción que ello provocó”, afirmó la joven de 24 años.
Wietrzyk subrayó nuevamente su postura al proseguir en la competencia a pesar de sus problemas estomacales: “Sé que mis acciones tuvieron un impacto que fue más allá de mí misma, y pido disculpas sinceras a todas las personas afectadas. Aprendo de esta experiencia y llevaré esas lecciones conmigo, entre ellas recordar que hay más cosas en la vida que competir y saber cuándo es correcto dar un paso al costado”. Tras reflexionar, tomó una decisión inesperada tras imponerse a 152 competidoras de su categoría con un tiempo de 1 hora, 1 minuto y 23 segundos: “Decidí retirarme de manera retroactiva de la carrera y renunciar a los puntos que obtuve”.
Es relevante mencionar que, tras cruzar la meta, Wietrzyk recibió atención médica y publicó desde una camilla en Instagram una imagen con el mensaje: “Una victoria es una victoria”. Sin embargo, posteriormente eliminó esa publicación tras recibir críticas por haber permanecido en competencia. Los videos que circulan en redes sociales, tanto chinas como internacionales, la mostraron realizando ejercicios de remo, lanzamientos de balón medicinal y estocadas con saco de arena.
“Gracias a quienes me acompañan, tanto como atleta como persona, en este momento, y a todos los que se acercaron con amabilidad y apoyo. Significa para mí más de lo que puedo expresar adecuadamente ahora. Me tomaré un tiempo para recuperarme, reflexionar y cuidar de mí y de mi familia, lejos del ruido”, concluyó en su mensaje.
Las imágenes del incidente pusieron de relieve las condiciones de un circuito en el que los competidores utilizan las mismas áreas de paso, máquinas, alfombras y elementos de entrenamiento. Una atleta que observó la situación indicó que no se realizó una limpieza inmediata. “La limpieza no se llevó a cabo en ese momento, sino al final del día, y hubo personas que se mancharon e incluso resbalaron por las heces”, aseguró la testigo. Las quejas incluyeron el posible riesgo para los atletas y los trabajadores del lugar.
Algunos competidores que participaron en la misma prueba exigieron el reembolso de la inscripción, estimada en alrededor de 150 dólares por persona. Además, cuestionaron por qué la organización no retiró a Wietrzyk de la prueba, dado que el reglamento contempla sanciones por escupir en la pista o arrojarse agua encima.
La competencia combina un alto nivel de exigencia física con una circulación continua de participantes en espacios cerrados. Esta característica ha centrado el debate sobre las facultades que deberían tener los jueces, los equipos médicos y los responsables de seguridad en caso de una emergencia sanitaria.
La empresa alemana Hyrox anunció este lunes su intención de revisar las normas tras lo ocurrido en Beijing, destacando que el crecimiento de la disciplina plantea situaciones que requieren definiciones más precisas: “A medida que nuestro deporte evoluciona, encontramos situaciones nuevas y cada vez más complejas que suponen un reto y en las que es necesaria mayor claridad”.
La organización aseguró que cuenta con “claros protocolos médicos y de biocontaminación”, aunque reconoció que el incidente evidenció problemas en su aplicación. Según detallaron, se trató de “una situación inesperada en la que se desdibujaron los protocolos diseñados para la competición de élite y la competición masiva, creando ambigüedad en su comprensión y aplicación”.
Hyrox consideró legítimas las reacciones de los participantes y aficionados. “Debemos estar preparados para escucharlas, investigar lo ocurrido y responsabilizarnos para seguir mejorando”, afirmaron.
La organización también condenó las amenazas recibidas por Wietrzyk a través de internet. La empresa investiga estos mensajes y tiene la intención de prohibir el acceso a futuros eventos a quienes sean identificados como responsables.
Creada en 2017, la disciplina de Hyrox ha crecido en instalaciones deportivas de más de 20 países, consolidándose como una de las pruebas de fitness híbrido más importantes a nivel internacional. Su formato requiere completar ocho kilómetros de carrera, intercalados con ejercicios funcionales, en lugares que pueden ser utilizados de manera consecutiva por miles de personas.







