El fotógrafo escocés David Yarrow, reconocido internacionalmente en el ámbito deportivo, se encargó de esta sesión. Fue contactado por la Federación Noruega de Fútbol (NFF) seis meses antes, gracias a la recomendación del delantero Erling Haaland y del golfista Viktor Hovland. “Mi respuesta fue que quería vestirlos de vikingos”, compartió Yarrow en una entrevista. “Me gusta sacar a la gente de la forma en que habitualmente se los retrata”. Cabe destacar que Yarrow también es el autor de una famosa fotografía de Diego Armando Maradona tras su victoria en el Mundial de 1986.
La sesión se llevó a cabo un sábado en una playa privada de Oslo. Para lograr una representación auténtica, se construyó un muelle de madera que conducía a una embarcación de la época, y se contrató un equipo de peluquería y maquillaje con un objetivo claro. “Les dije que debían verse temibles y tener soberanía. Había un par de chicos que lucían demasiado angelicales para ser guerreros, pero lo manejamos bien”, explicó el fotógrafo. Yarrow utilizó referencias visuales de la serie de televisión Vikings para guiar la ambientación.
La fotografía, también firmada por Yarrow, muestra a los jugadores y al cuerpo técnico de la selección noruega caracterizados como guerreros vikingos en la orilla de un fiordo rodeado de montañas. El grupo, compuesto por unas treinta personas, pose con armaduras de cuero, escudos, lanzas, hachas y espadas, distribuidos en ambos lados de un muelle de madera que conduce a un drakkar, una embarcación vikinga amarrada en las aguas tranquilas del fiordo. Al fondo, otras dos embarcaciones históricas navegan entre formaciones rocosas cubiertas de vegetación, bajo un cielo nublado que acentúa la atmósfera nórdica.
El capitán del equipo, Martin Odegaard, mediocampista del Arsenal, fue el único ausente en esa jornada, ya que disputaba la final de la Champions League con su club. Se dejó un espacio vacío para él en la imagen y, días después, voló a Oslo para ser fotografiado e incorporado digitalmente a la imagen final.
Yarrow produjo dos versiones de la fotografía: una que incluye únicamente a los jugadores del plantel y otra que muestra a todo el grupo que viajará al Mundial, incluyendo al cuerpo técnico y personal de apoyo. Entre los detalles que destacó al ser consultado, mencionó al extremo del RB Leipzig, Antonio Nusa, quien fue el único que usó casco. “Iba a pedirle que se lo quitara, pero me mostró su pelo rubio oxigenado”, recordó el fotógrafo.
La producción también contempló fotografías del paisaje circundante, capturadas más tarde ese mismo día en el fiordo de Viking Valley, en Gudvangen. Ante la singularidad de la imagen, Yarrow anticipó que algunos podrían pensar que se trataba de una creación generada por inteligencia artificial. “Por eso filmamos los rodajes. Siempre hacemos el material detrás de escena”, indicó.
Lise Klaveness, presidenta de la NFF y jefa de delegación del equipo para el Mundial, defendió el concepto en sus declaraciones: “Reconocimos desde el principio que la narrativa vikinga nos acompañaría de todos modos. Por eso elegimos tomar el control y llenarla de lo que realmente nos define. No se trata solo de estética, sino de valores: unión, espíritu de equipo y estar juntos”. Klaveness enfatizó que el término “vikingos modernos” refleja la diversidad del plantel y no busca una identidad excluyente. “Este es un equipo diverso y multifacético, y eso es una fortaleza”, afirmó.
La fotografía también generó controversia en Noruega. Según reportes, algunos medios locales publicaron críticas sobre el uso de estereotipos vikingos, la exaltación de la masculinidad y la inclusión de caracteres rúnicos en las camisetas. Sin embargo, el diputado Mímir Kristjánsson, del partido Rojo, defendió la iniciativa en declaraciones a la televisión pública: “Se trata de un Mundial de fútbol en el que se encuentran culturas de todo el planeta. Noruega debe llevar consigo su propia cultura”. Por su parte, el seleccionador Stale Solbakken optó por no involucrarse en la polémica: “Hay temas más importantes y problemáticos. No quiero gastar tiempo en eso”.
Yarrow considera que esta fotografía es una de las mejores imágenes grupales previas a un Mundial que haya visto. “Hemos visto muchas fotos en las escalerillas de aviones esta semana. Se vuelven aburridas. Al menos los noruegos se esforzaron por hacer algo especial”, afirmó. La imagen se amplió al tamaño de una mesa de ping-pong y se colocó en la concentración del equipo en Greensboro, Carolina del Norte, replicando lo realizado el año anterior con la foto del equipo europeo de la Ryder Cup, que se convirtió en una de las imágenes deportivas más vendidas de todos los tiempos.
“Fue un honor trabajar con esta inspiradora selección nacional. ¡Mucha suerte!”, concluyó Yarrow en un posteo oficial de Noruega. En su perfil oficial, compartió una carta donde mencionó que hubo una “amplia cobertura” sobre “solemnes despedidas” de los equipos, concentrándose en las selecciones de Turquía y Brasil. “Las escaleras de embarque nunca habían ocupado tantas columnas en los periódicos nacionales como en esta primera semana de junio de 2026”, reflexionó.
“Esto representa el mayor evento deportivo jamás celebrado y la partida de cada equipo hacia América ha captado un gran interés nacional. Pero una nación nórdica fue un paso más allá y, a la vez, un paso atrás en el tiempo. Fue un gran honor personal trabajar con la Federación Noruega de Fútbol y realizar una fotografía que espero sea apreciada por todo el país. Tras muchos meses de planificación, ahora podemos presentar “The Vikings Are Coming”, una celebración de la partida rumbo al torneo. Se trata de una formidable selección de fútbol; la mejor que Noruega haya producido jamás.
“Quisiera agradecer al entrenador Stale Solbakken por haber considerado la idea en primer lugar y al capitán Martin Odegaard por haber aceptado este proyecto a pesar de su apretada agenda con el Arsenal. Los jugadores parecen haber salido de las páginas de la mitología nórdica, y esa siempre fue la intención. Por supuesto, no hay un vikingo más creíble que el tesoro nacional noruego Erling Haaland; convertirlo en un guerrero fue una de las tareas más fáciles de mi carrera”, concluyó.








