En agosto, el indicador salarial avanzó un 1,9%, dos décimas por encima de la inflación mensual. Sin embargo, esa diferencia no alcanzó para generar una mejora en el poder de compra en el acumulado del año, ya que ambas variables terminaron con la misma variación.
Según los datos elaborados por la Secretaría de Trabajo, dependiente del Ministerio de Capital Humano, el salario promedio medido por el RIPTE llegó en agosto a $1.982.518,19. La cifra representó un incremento del 21,3% respecto de diciembre de 2025, cuando el promedio se ubicaba en $1.633.547.
El RIPTE es un indicador de carácter previsional elaborado por la Subsecretaría de Seguridad Social. Mide la remuneración promedio sujeta a aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) de los trabajadores en relación de dependencia que permanecieron registrados de manera continua durante los últimos 13 meses, tanto en el sector público como en el privado.
Desde el área de Trabajo aclaran que el indicador no refleja la totalidad de la evolución salarial, debido a que excluye distintos conceptos que integran las remuneraciones. Aun así, suele utilizarse para analizar las tendencias de los ingresos de los trabajadores registrados.
La evolución de los salarios constituye una variable relevante para la actividad económica, ya que una recuperación real de los ingresos puede contribuir a fortalecer el consumo, impulsar la demanda interna y favorecer la producción. En ese contexto, el desafío para el Gobierno es lograr que las remuneraciones crezcan por encima de la inflación y permitan una mejora efectiva del poder adquisitivo.








