Estos datos provienen de una encuesta realizada, que también destaca un panorama social marcado por una visión pesimista sobre el futuro del país. Según la encuesta, el 57,4% de los participantes se identifican como pesimistas, mientras que solo el 34,3% se siente optimista.
La evaluación de la situación personal varía respecto a la percepción nacional: el 39,3% de los encuestados califican negativamente su situación económica personal, cifra que asciende al 61,5% cuando se refiere a la situación del país.
En este contexto, la preocupación principal de los ciudadanos gira en torno a los ingresos y salarios, mencionados por el 50,1% de los consultados, apenas por encima de la incertidumbre económica, que afecta al 49,8%. Les siguen el desempleo, mencionado por el 40,9%; la corrupción, con un 39,6%; y las tarifas de los servicios públicos, que preocupa al 35,2%.
Sorprendentemente, la inflación ocupa el último lugar en la lista de preocupaciones, con solo el 12,7%. Esta aparente contradicción entre la baja preocupación por la inflación y la notable sensación de pérdida de poder adquisitivo se debe, en gran parte, a la diferencia entre la variación mensual de los precios y el nivel acumulado que enfrentan los hogares. “Que la inflación sea la última preocupación y que la gran mayoría sienta que el salario no alcanza no es una contradicción: sugiere que el índice y la experiencia miden cosas distintas. El Indec informa cuánto suben los precios cada mes; los hogares comparan su ingreso con el nivel de precios acumulado, y una desaceleración de la inflación no se vive, por sí sola, como una recomposición.”, sostiene el encuestador.
La desconfianza hacia las estadísticas oficiales también está presente. El 67,1% de los entrevistados manifiesta que la inflación publicada por el Indec no refleja su realidad cotidiana, en tanto que el 30,6% afirma que sí lo hace. Esta percepción negativa ha permanecido prácticamente inalterada desde agosto, cuando el 65,8% ya había expresado desconfianza.
Las diferencias en las percepciones también son notables según la situación socioeconómica. En los hogares de menores ingresos, el 59,6% asegura que su dinero no les alcanza más allá del día 15 del mes, y el 83,3% indica que se les agota, como máximo, el día 20. En contraste, el 61,9% de los individuos de clase alta sostiene que puede llegar a fin de mes y además ahorrar, lo que pone de manifiesto cómo la pérdida de poder adquisitivo no afecta de igual forma a todos los grupos sociales.
En otro estudio, Equilibra reporta que el ingreso real disponible de 14,5 millones de personas disminuyó un 0,9% a nivel mensual y un 5,4% interanual en septiembre, quedando un 16,1% por debajo del nivel promedio registrado entre enero y septiembre de 2023.
La disminución fue más notable en los salarios privados registrados del SIPA, que experimentaron un descenso del 1,7% mensual y un 4,8% interanual, así como en las jubilaciones mínimas con bono, que cayeron un 0,6% y un 10,1%, respectivamente.
Por su parte, el resto de las jubilaciones se mantuvo prácticamente estable respecto al mes anterior, con un leve descenso del 0,1%, aunque acumula una baja interanual del 4,8%.
Los salarios públicos, en cambio, se recuperaron por segundo mes consecutivo, con una mejora del 1,3% mensual, aunque todavía reflejan una caída del 6,5% interanual. Si se considera el ingreso real registrado, ajustado según el IPC con la canasta actualizada de la ENGHo 2017/18, la disminución fue del 0,6% mensual en julio y del 3,1% interanual, colocando al indicador un 10,3% por debajo del promedio de enero a septiembre de 2023.
Este retroceso estuvo nuevamente encabezado por el salario privado formal, que se redujo un 1,2% mensual y un 3,2% interanual. Las jubilaciones mínimas con bono también mostraron caída, de 0,3% mensual y 5,8% interanual, mientras que las jubilaciones no mínimas se mantuvieron estables respecto a junio, aunque con un retroceso acumulado del 1,3% interanual.
Por el contrario, los salarios públicos aumentaron un 0,8% mensual, aunque se mantienen un 3% por debajo del nivel del año anterior.








