La suba está vinculada con la expectativa de un incremento en la recaudación de los principales impuestos que forman parte de la masa coparticipable, entre ellos el IVA y el impuesto a las Ganancias.
La evolución no sería igual para todos los distritos. De acuerdo con el análisis realizado sobre las proyecciones presupuestarias, Tierra del Fuego, Neuquén, Chubut, Río Negro, Buenos Aires, Santa Cruz y San Luis se encontrarían entre las jurisdicciones con mayores incrementos, todos por encima del 8%. En el extremo contrario, Salta tendría una mejora estimada del 5,6%.
El mismo análisis señala que ocho provincias alcanzarían durante 2027 niveles superiores a los de 2023 en términos reales, mientras que las otras 16 todavía se mantendrían por debajo de aquel año.
El panorama es diferente para las transferencias que no se distribuyen de manera automática. El proyecto prevé destinar $2.588.186 millones a provincias y municipios por este concepto, una cifra equivalente al 0,2% del PIB y que implicaría una caída real del 1,8% frente al monto estimado para 2026.
Dentro de este grupo, las transferencias corrientes tendrían una disminución real del 0,4%, mientras que las transferencias de capital registrarían una reducción del 20%.
El proyecto también contempla recursos para las cajas previsionales provinciales que no fueron transferidas a la Nación. El artículo 60 establece una asignación de $503.326 millones a través de la ANSES.
Sin embargo, el acceso a los anticipos previstos para este concepto estará sujeto a determinadas condiciones. Solo podrán solicitar esos pagos las provincias que tengan un déficit reconocido, ya sea de manera provisoria o definitiva, derivado de un acuerdo firmado con la Administración Nacional de la Seguridad Social.
Por otra parte, el presupuesto destinado a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) asciende a $300.994 millones. De acuerdo con el análisis de las proyecciones, este fondo tendría una evolución considerablemente inferior a la prevista para los recursos coparticipables y otros envíos automáticos, lo que podría derivar en un nivel de ejecución inferior al monto presupuestado.
Las proyecciones fiscales para el conjunto de las 24 jurisdicciones también anticipan una mejora en las cuentas públicas. El Presupuesto estima que las provincias y la Ciudad de Buenos Aires cerrarían 2027 con un superávit primario equivalente al 0,20% del PIB.
A su vez, el resultado financiero, que contempla el pago de intereses, mostraría un déficit del 0,04% del producto, inferior al registrado en períodos anteriores.
El escenario proyectado se explica por una evolución de los ingresos superior a la del gasto. Para los gobiernos subnacionales se calcula un crecimiento real de los ingresos totales cercano al 4% durante 2027, mientras que el gasto total aumentaría un 2,3%.
De esta manera, el esquema presupuestario combina una mayor previsión de recursos automáticos para las provincias con una reducción real de las transferencias discrecionales y de capital, al tiempo que proyecta un resultado primario positivo para el conjunto de los distritos.







