“Desde hace ya un tiempo me cuesta reconocer en muchas decisiones del partido el espíritu que nos dio origen. No se trata de diferencias tácticas, ni de matices propios de cualquier fuerza política. Se trata de una distancia cada vez mayor entre los principios que decimos defender y las decisiones que finalmente adoptamos”, expresó en su cuenta de Twitter.
En el mismo sentido, añadió: “La protección brindada a Manuel Adorni fue, para mí, el hecho que terminó de hacer evidente esa distancia. No porque crea que una persona defina el destino de un partido, sino porque las organizaciones revelan su verdadera identidad en aquello que deciden justificar, tolerar o defender. Cuando la conveniencia política comienza a pesar más que la responsabilidad ética, el liderazgo pierde su sentido más profundo”.
“Pero hay momentos en los que la fidelidad a una organización no puede estar por encima de la fidelidad a la propia conciencia. Permanecer, para mí, sería dejar de vivir de acuerdo con aquello que intento enseñar y transmitir. Por eso doy este paso con serenidad, sin estridencias y sin rencores. Mi compromiso con la Argentina permanece intacto. Seguiré trabajando, desde donde Dios me permita hacerlo, para promover una cultura política que entienda el poder como servicio, la verdad como un deber y la dignidad de cada persona como el centro de toda decisión”, remarcó.
El PRO justificó su decisión de no contribuir al quórum para habilitar una sesión que pretendía avanzar con proyectos de interpelación y una moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Días antes, la bancada amarilla había amenazado con dar quórum si el oficialismo se negaba a tratar los proyectos, pero un acuerdo logrado en las horas previas a la sesión para abrir la comisión de Asuntos Constitucionales el próximo martes llevó a un cambio de postura.
A través de la cuenta oficial del partido en X, señalaron: “Nuestra posición fue coherente de principio a fin. Primero pedimos explicaciones y una vez conocidas, entendimos que Manuel Adorni no puede seguir en el cargo”. Continuaron: “Desde el Senado vamos a pedir la interpelación, pero no vamos a hacerle el juego a los kirchneristas, que parecen haber descubierto la corrupción recién en 2026 y solo se indignan cuando les conviene políticamente. Nuestro compromiso es con las instituciones y con defender el cambio con seriedad”.
Horas antes, el bloque de diputados nacionales del PRO, presidido por Cristian Ritondo, comunicó: “La sesión de hoy no buscaba remover a Adorni: su único objetivo era forzar a la Comisión de Asuntos Constitucionales a tratar los expedientes de interpelación, censura y remoción”.
Destacaron que fue el PRO, junto al interbloque Fuerza del Cambio, quien logró que la comisión se convocara para el martes 30 de junio, con todos esos expedientes en agenda. “La sesión quedó sin objeto”, afirmaron.
En este contexto, argumentaron que no podían sumarse a “operaciones del kirchnerismo y sectores que prefieren el show mediático al resultado concreto”. “Nuestra postura no cambia: los argentinos llevan años apostando a una transformación real y ese esfuerzo merece ser cuidado. Seguir generando ruido innecesario, contradicciones evitables y escándalos que desgastan la gestión no es una opción. El cambio se defiende con hechos”, concluyeron.








