Las compras argentinas a Brasil totalizaron USD 1.357 millones, con una contracción interanual del 25,2%, mientras que las ventas alcanzaron USD 1.305 millones y crecieron 5,5%. De esta manera, el intercambio bilateral llegó a USD 2.662 millones, un 12,7% menos que un año atrás, aunque 3,3% por encima del registro de agosto.
La composición de la mejora muestra que la mayor parte de la reducción del déficit estuvo vinculada con el menor nivel de compras. Sobre una disminución de aproximadamente USD 526 millones frente a septiembre de 2025, unos USD 457 millones correspondieron a la baja de las importaciones y cerca de USD 69 millones al crecimiento de las exportaciones.
El sector automotor concentró buena parte de ese retroceso. Los cuatro principales rubros vinculados con la actividad pasaron de representar USD 795 millones en septiembre del año pasado a USD 433 millones este año. La diferencia, de USD 362 millones, explicó cerca del 79% de la reducción total de las compras argentinas a Brasil.
Entre los distintos segmentos, las importaciones de vehículos para pasajeros fueron las que registraron el mayor descenso. Sumaron USD 201 millones, un 51,5% menos que en septiembre de 2025. El comportamiento estuvo relacionado con la debilidad del mercado interno: los patentamientos de vehículos 0 km bajaron 11,4% interanual durante septiembre y acumularon una caída del 13% en los primeros nueve meses del año. Las unidades importadas representaron el 69% de los vehículos patentados, mientras otros países incrementaron su participación.
También se redujeron las compras de partes y accesorios para vehículos, que alcanzaron USD 116,7 millones, con una caída del 29,6%. En paralelo, la producción de las terminales locales disminuyó 15,6% interanual en septiembre y acumuló una baja del 16,9% entre enero y septiembre. Las importaciones de vehículos destinados al transporte de mercancías y a usos especiales, por su parte, retrocedieron 41,9%, hasta USD 63,8 millones.
La energía eléctrica fue otro de los componentes que contribuyeron al menor nivel de importaciones. Las compras descendieron 63,7% interanual y quedaron en USD 43,1 millones, USD 75,7 millones menos que un año atrás. La baja estuvo asociada al cierre de la temporada invernal y a una moderación de la demanda eléctrica.
No todos los rubros importados tuvieron una evolución negativa. Las compras de instalaciones y equipamientos de ingeniería civil y para contratistas aumentaron 78,7%, mientras que las máquinas no eléctricas y herramientas registraron una suba del 58,3%.
Del lado de las exportaciones, septiembre mostró el mayor monto mensual del año, con USD 1.305 millones. Se trató además del séptimo mes consecutivo de crecimiento interanual, mientras que entre enero y septiembre las ventas acumularon un incremento del 4,3%.
El sector automotor volvió a ocupar el principal lugar entre los productos exportados. Los envíos de vehículos destinados al transporte de mercancías y usos especiales alcanzaron USD 350,6 millones, un 4% más que un año atrás y equivalente al 26,9% de las ventas totales a Brasil. Las exportaciones de vehículos para pasajeros, en tanto, permanecieron prácticamente sin cambios, en USD 147,9 millones.
La energía tuvo una incidencia especialmente importante en la expansión de las ventas. Los envíos de fuel oil y otros aceites derivados del petróleo pasaron de USD 1,3 millones a USD 32,9 millones, mientras que las exportaciones de petróleo crudo crecieron 42,2%, hasta USD 61,8 millones.
En conjunto, tres productos energéticos —fuel oil, petróleo crudo y propano y butano licuado— generaron ventas por USD 115 millones, USD 39,2 millones más que en septiembre de 2025. Ese incremento explicó más de la mitad del crecimiento total de las exportaciones argentinas hacia Brasil.
Otros sectores también mostraron avances. Las ventas de aluminio aumentaron 121,1%, hasta USD 53 millones, mientras que las exportaciones de queso y cuajada crecieron 80%, con operaciones por USD 31,8 millones.
El desempeño exportador tuvo, sin embargo, algunos retrocesos. Los despachos de trigo y centeno sin moler disminuyeron 25,7%, hasta USD 85,5 millones, mientras que las preparaciones elaboradas a base de cereales, harinas o almidones registraron una caída del 80,8%.
La evolución de septiembre se refleja también en el acumulado anual. Entre enero y septiembre, el déficit comercial con Brasil fue de aproximadamente USD 1.686 millones, frente a los USD 4.696 millones registrados durante el mismo período de 2025. La diferencia alcanza los USD 3.010 millones.
En ese período, las importaciones provenientes de Brasil cayeron 18,3% interanual y septiembre representó el undécimo mes consecutivo de descenso.
Para el cierre de 2026, las estimaciones disponibles ubican el déficit bilateral en torno a USD 2.200 millones, menos de la mitad de los USD 5.201 millones registrados durante 2025. La reducción estaría vinculada principalmente con el menor volumen de compras argentinas a Brasil y, en menor medida, con el crecimiento de las exportaciones.
La menor demanda interna, especialmente en el sector industrial, aparece como uno de los factores detrás de la contracción de las importaciones. A esto se suma una mayor apertura hacia proveedores externos al Mercosur, particularmente China, que fue ganando participación en las compras argentinas y redujo el peso relativo de Brasil.
En cuanto a las ventas hacia el mercado brasileño, los sectores que sostienen el crecimiento son principalmente el energético, la reorientación de las exportaciones de aluminio y el segmento de pick ups. El sector agropecuario, en cambio, mantiene una participación menor hasta el inicio de la próxima campaña.








