Jorge Macri buscará la reelección y, en principio, el oficialismo porteño se inclina por mantener las elecciones locales en simultáneo con los comicios nacionales. La estrategia supone un cambio respecto de 2025, cuando el jefe de Gobierno decidió adelantar la elección a mayo con el objetivo de evitar que una eventual mejora de la economía nacional favoreciera a los candidatos libertarios.
Ahora, el PRO analiza avanzar hacia un acuerdo electoral con LLA que permita competir en conjunto y contener el crecimiento del peronismo porteño. La posibilidad contempla que Macri encabece la lista y que un dirigente libertario ocupe un lugar relevante en la boleta. Entre los nombres que aparecen en las conversaciones figura Pilar Ramírez.
La posibilidad de mantener el calendario unificado también fue planteada por el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, quien señaló que la posición actual del Gobierno de la Ciudad es realizar los comicios en simultáneo con la elección presidencial. Al mismo tiempo, sostuvo que existe disposición para construir un frente que permita avanzar con la agenda de gestión.
La decisión definitiva estará en manos de Jorge Macri, quien deberá convocar mediante decreto a las elecciones ejecutivas y legislativas de 2027. El jefe de Gobierno ya manifestó su intención de buscar un nuevo mandato y considera necesaria la participación de LLA en un eventual frente para evitar el regreso del kirchnerismo al poder en el distrito.
Las negociaciones entre el PRO y LLA, sin embargo, tienen una condición que el macrismo considera central: que los libertarios no presenten una candidatura propia para disputar la Jefatura de Gobierno. La pretensión del PRO es conservar el control electoral de la Ciudad y de los distritos donde actualmente gobierna.
El calendario también está condicionado por la discusión del Presupuesto 2027 de la Ciudad. El tratamiento legislativo comenzará este mes y se prevé que concluya a principios de diciembre. Para aprobarlo, el oficialismo necesitará los votos de los 14 legisladores libertarios, por lo que una ruptura con ese espacio podría complicar la relación de fuerzas en la Legislatura.
La situación tiene un antecedente inmediato. Cuando Macri decidió adelantar las elecciones porteñas de 2025, la definición se tomó durante la última semana de diciembre de 2024, después de que el Presupuesto 2025 fuera aprobado con votos de Ramiro Marra, Eugenio Casielles y Jorge Reta. Aquella votación derivó posteriormente en la ruptura del bloque porteño de LLA.
La normativa electoral establece además plazos concretos. El artículo 58 dispone que el jefe de Gobierno debe convocar a elecciones generales con una anticipación mínima de 185 días corridos y que los comicios deben realizarse al menos 40 días antes de la finalización del mandato. En caso de una segunda vuelta, esta debe concretarse dentro de los 30 días posteriores a la elección general.
Por ese motivo, la posibilidad de desdoblar los comicios continúa abierta, pero deberá resolverse dentro de los plazos establecidos por la legislación. Una definición demasiado tardía podría superponerse con las PASO nacionales, mientras que un nuevo adelantamiento podría profundizar las diferencias entre el PRO y LLA y dificultar la construcción de mayorías legislativas durante el próximo año.
Dentro del PRO también existe la idea de postergar la definición sobre el acuerdo electoral para llegar a la negociación con mayor fortaleza. El argumento se vincula con la evolución de la imagen de la gestión porteña y con la incertidumbre sobre la situación económica nacional. En ese escenario, la posición de cada espacio al momento de negociar podría incidir en el resultado del eventual acuerdo.
En la Legislatura porteña también se registra una percepción de mejora en la imagen de la administración de Macri. A ese repunte se suma un cambio en la comunicación de la gestión, con énfasis en cuestiones vinculadas con seguridad, orden público, salud y políticas orientadas a los habitantes de la Ciudad.
El panorama económico, sin embargo, presenta señales contrapuestas. Desde 2023 se perdieron 17.000 empleos industriales y cerraron más de 650 empresas manufactureras. Además, durante el último año la Ciudad perdió 27.907 puestos de trabajo formales y quedó segunda entre las jurisdicciones con mayor caída, detrás de la provincia de Buenos Aires.
Durante el primer trimestre, la actividad económica porteña creció 0,7% interanual, impulsada principalmente por la actividad financiera, aunque se registraron retrocesos en la industria y el comercio. El resultado representa una desaceleración respecto del crecimiento de 4,4% registrado durante 2025.
Por ahora, Tucumán es la única provincia que decidió modificar su calendario electoral y fijó sus comicios para el 9 de mayo. Chaco, por disposición de su Constitución, votará separado de las elecciones nacionales. Catamarca, en cambio, confirmó que concurrirá a las urnas junto con los comicios nacionales, mientras otras jurisdicciones todavía deben definir su estrategia.
En la Ciudad, el escenario permanece abierto. El PRO enfrenta la posibilidad de una elección competitiva después de 19 años consecutivos de gobierno y debe resolver si buscará conservar su posición mediante un acuerdo con LLA o si competirá de manera independiente.
La definición tendrá impacto no solo sobre la candidatura de Jorge Macri, sino también sobre el futuro del PRO como fuerza dominante en el distrito. En caso de no alcanzar un acuerdo con los libertarios, deberá enfrentar un escenario en el que también tendrán protagonismo el peronismo y sus posibles alianzas, sectores vinculados al peronismo no kirchnerista, la UCR y otros espacios políticos de la Ciudad.








