Durante una ceremonia religiosa en la Villa 31 de Retiro, denominada barrio Padre Carlos Mugica, el prelado mantuvo una postura crítica hacia una operación que movilizó a 1,500 efectivos, drones y un helicóptero en diversas zonas vulnerables de la ciudad.
“Para quienes hemos experimentado la vida en los barrios y para los vecinos, tormenta negra se llama el narcotráfico, la falta de trabajo, cuando el estado se retira, cuando los pibes no tienen posibilidades eso es tormenta negra y hace años, décadas, que lo sufren nuestros barrios”, señaló García Cuerva.
En su homilía, el arzobispo pidió por “un nuevo amanecer” para las villas, deseando que de la tormenta negra emerja la luz de un pueblo solidario y comprometido, que adopte los ideales del padre Mugica, confiando en que la fraternidad, el compromiso y la solidaridad son el camino hacia un futuro mejor.
El operativo ‘Tormenta Negra’, realizado el jueves por la noche, resultó en aproximadamente 27 arrestos, la mayoría de los cuales contaban con órdenes de captura. Esta acción se llevó a cabo simultáneamente en 15 villas y barrios populares de la ciudad, incluyendo lugares como las villas 31, 1-11-14, 21-24 y Zavaleta, Ciudad Oculta, villa 20, entre otros.
Desde la oposición, el operativo fue catalogado en la Legislatura porteña como un “espectáculo mediático” y “operación de prensa en horario central”, argumentando que los resultados informados por el gobierno son inconsistentes con una estrategia criminal efectiva.
En un comunicado de Fuerza por Buenos Aires, la principal bancada opositora al Gobierno de Jorge Macri, se destacó que el operativo representó gastos “millonarios y desproporcionados” en comparación con los escasos resultados obtenidos. Además, indicaron que el anuncio previo del procedimiento impidió desbaratar bandas complejas. “No se cerró ningún búnker; el mismo ministro (de Seguridad) reconoció que los allanamientos sucedieron días atrás por órdenes judiciales. Jorge Macri se apropió del trabajo ajeno”, manifestaron sobre la implicancia del Poder Judicial.
Este sábado, decenas de vecinos, docentes, referentes y militantes de organizaciones sociales se reunirán en el Parque Lezama para manifestar su rechazo a lo que consideran una “avanzada represiva” del Gobierno porteño sobre las villas.








