El pontífice expresó su alegría por regresar a América Latina y manifestó su deseo de que el viaje permita fortalecer los vínculos entre las comunidades y renovar el compromiso de anunciar el Evangelio. El itinerario contempla diez ciudades de tres países a lo largo de once días, con una estadía en Argentina que marcará el regreso de un Papa al país después de 39 años. La última visita pontificia fue la de Juan Pablo II, en abril de 1987.
La gira comenzará en Uruguay, entre el 6 y el 8 de noviembre, con actividades en Montevideo, Paysandú y Florida. Luego, León XIV llegará a la Argentina, donde permanecerá hasta el 11 de noviembre y visitará Buenos Aires, Córdoba y Luján. El tramo final será en Perú, del 11 al 17 de noviembre, con paradas en Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa. Ese país tiene un significado especial para el Papa, que vivió allí durante décadas y fue obispo de Chiclayo entre 2015 y 2023, antes de ser elegido sucesor de Francisco.
La llegada a Buenos Aires está prevista para el 8 de noviembre a las 16.30, cuando el avión papal aterrice en el Aeroparque Jorge Newbery procedente de Montevideo. La primera actividad será un homenaje al general José de San Martín en el monumento ubicado en Plaza San Martín. Posteriormente, León XIV visitará la Casa Rosada para reunirse con el presidente Javier Milei.
A las 18.30, el pontífice encabezará un encuentro con autoridades nacionales, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático en el Palacio Libertad, donde pronunciará uno de los discursos centrales de su estadía.
El lunes 9 de noviembre estará dedicado especialmente a las cuestiones sociales y religiosas. Durante la mañana, León XIV visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, para reunirse con trabajadores y personas que reciben asistencia en la institución. Más tarde, a las 11.30, celebrará una misa multitudinaria en el Monumento de los Españoles, en el barrio porteño de Palermo.
Por la tarde, la Universidad Católica Argentina será sede de un encuentro con representantes del mundo laboral, entre ellos dirigentes sindicales, empresarios y referentes de movimientos sociales. También está previsto un encuentro con líderes de distintas comunidades cristianas y de otras tradiciones religiosas en el Palacio San Martín. La jornada concluirá con la celebración de vísperas en la Catedral Metropolitana, a las 18.45, junto con el Episcopado argentino, y una cena con obispos.
El martes 10 de noviembre, el Papa viajará a Córdoba. El vuelo desde Buenos Aires partirá a las 7.30 y llegará al aeropuerto Ambrosio Taravella a las 9. A las 10, celebrará una misa en la explanada de la Escuela de Aviación Militar. Después, se reunirá con obispos, sacerdotes y seminaristas en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción.
La elección de Córdoba responde a su ubicación geográfica, que facilitará la participación de fieles de distintas regiones del país, y a su relevancia dentro de la Iglesia católica. La provincia es sede del cardenal Ángel Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Argentina.
Tras regresar a Buenos Aires, León XIV encabezará a las 20.15 una vigilia con jóvenes en el Monumento de los Españoles, donde también pronunciará un discurso.
El miércoles 11, la agenda comenzará con una visita al Complejo Penitenciario Federal de Buenos Aires, en Devoto. A las 10, el pontífice celebrará una misa en la plaza de la Basílica de Nuestra Señora de Luján, uno de los principales centros de peregrinación del país. La despedida oficial está prevista para las 13.30 en el aeropuerto internacional de Ezeiza, desde donde partirá hacia Lima media hora después.
La reunión con Milei fue confirmada por el canciller Pablo Quirno, quien también anunció que el Poder Ejecutivo emitirá un decreto para declarar la visita de interés nacional. El Presidente celebró públicamente la confirmación del viaje.
En paralelo, el Gobierno estableció mediante un decreto de necesidad y urgencia un esquema de feriados diferenciados para acompañar las actividades papales. Según el cronograma informado, la jornada de la misa en Palermo será feriado nacional; el 10 de noviembre será feriado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Córdoba, mientras que el miércoles 11 será feriado en la provincia de Buenos Aires por la celebración prevista en Luján.
La organización logística también avanza en la Ciudad de Buenos Aires, donde comenzaron los trabajos para montar las estructuras necesarias para los eventos masivos, especialmente la misa y la vigilia juvenil en Palermo. Las restricciones al tránsito empezaron el 24 de octubre con cortes sobre la avenida del Libertador y se extenderán hasta el 14 de noviembre, después de la partida del pontífice hacia Perú.
A estas modificaciones se suman las obras del Anillo Pampa, que incluyen la construcción de un túnel vehicular y un puente peatonal, con posibles efectos sobre la circulación en la zona.
En materia de seguridad y protocolo, está prevista la llegada de una comitiva del Vaticano a Buenos Aires alrededor del 2 o 3 de noviembre para coordinar los preparativos. Además, comenzaron a distribuirse las invitaciones para los encuentros del lunes 9 y se encuentran en marcha los procedimientos de verificación de seguridad.
Con actividades religiosas, reuniones institucionales y celebraciones multitudinarias, la visita de León XIV se prepara para convertirse en uno de los acontecimientos centrales de noviembre en el país.








